En el mirador del Castillo de San Fernando, con vistas abiertas hacia el frente marítimo de Alicante, se ha integrado una solución de mobiliario urbano compuesta por el banco semicircular Taray, una pieza concebida para dialogar con la topografía del espacio y potenciar la experiencia de contemplación del paisaje.
Su geometría curva permite crear composiciones modulares a partir de la combinación de varias unidades, generando distintas configuraciones que se adaptan con naturalidad al entorno. En esta intervención, las piezas se disponen como elementos independientes que ordenan el espacio de descanso sin interferir en la amplitud visual del mirador, aportando una lectura limpia y contemporánea del conjunto.
Fabricado en hormigón prefabricado de alta resistencia, el banco presenta un volumen compacto de líneas suaves y una presencia escultórica que trasciende la función convencional del asiento. Su diseño monolítico ofrece una elevada durabilidad frente a la exposición continua al sol, la humedad y el uso intensivo, convirtiéndolo en una solución especialmente adecuada para espacios exteriores de carácter público.
La instalación de estas piezas contribuye a transformar el mirador en un lugar de estancia más confortable, donde mobiliario, paisaje y arquitectura se integran para reforzar la identidad del enclave y mejorar la relación del visitante con el entorno urbano y el horizonte mediterráneo.