Hoy, 11 de Noviembre en el Día Mundial de las Librerías, celebramos los espacios donde nacen y se comparten las historias. Las librerías son refugios culturales, lugares que inspiran y conectan, y que mantienen viva la pasión por la lectura. En Montalbán y Rodríguez compartimos ese mismo propósito: acercar la cultura al espacio urbano, integrando el diseño, la arquitectura y el mobiliario como herramientas de transformación y convivencia.
Un mobiliario que invita a detenerse y leer
El Banco Libro–Book® surge de una idea sencilla pero poderosa: llevar el espíritu de las librerías a las calles, transformar un elemento cotidiano —un banco— en un símbolo que invite a detenerse, abrir un libro y disfrutar de la ciudad desde otra perspectiva.
Con una forma inspirada en el gesto de abrir un libro, este banco combina funcionalidad, ergonomía y narrativa. Su diseño busca que cada persona se sienta parte de una historia, que el mobiliario no solo cumpla una función, sino que transmita un mensaje: leer también puede ser un acto urbano.
Diseño, materialidad y durabilidad
Fabricado en hormigón prefabricado, el Banco Libro–Book® refleja el compromiso de Montalbán y Rodríguez con la sostenibilidad, la durabilidad y la integración urbana. Su geometría equilibrada permite diferentes configuraciones, adaptándose a entornos como plazas, parques, áreas escolares o culturales.
Además, el Banco Libro–Book® es totalmente personalizable: sus hojas y su portada se resuelven mediante vinilos diseñados específicamente para cada espacio, lo que permite incorporar fragmentos literarios, ilustraciones, colores o mensajes que dialogan con el entorno.
De este modo, cada instalación se convierte en una pieza única, capaz de reflejar la identidad cultural del lugar y reforzar el vínculo entre el espacio público y la lectura.
Lectura y ciudad: un vínculo necesario
La lectura necesita tiempo y espacio. El Banco Libro–Book® propone precisamente eso: recuperar el hábito de detenerse, reivindicar la pausa como parte esencial de la vida urbana. En un contexto donde todo se acelera, ofrecer lugares donde leer, conversar o simplemente estar, enriquece el tejido social y cultural de la ciudad.
Así, cada Banco Libro–Book® se convierte en una pequeña librería al aire libre, un gesto de diseño que rinde homenaje a los libros, a quienes los escriben y a quienes los leen.
El mobiliario urbano puede tener alma. Cuando el diseño se alía con la cultura, surgen piezas que trascienden su función.
El Banco Libro–Book® es una de ellas: una invitación a leer, compartir y habitar la ciudad de forma más consciente y humana.











