Día Mundial de las Ciudades: hacia la ciudad de los 15 minutos

El Día Mundial de las Ciudades, impulsado por Naciones Unidas, nos recuerda la importancia de planificar entornos urbanos más sostenibles, inclusivos y resilientes.
Es una oportunidad para reflexionar sobre cómo nuestras decisiones en materia de diseño, movilidad e infraestructura pueden transformar la forma en que vivimos y nos relacionamos con la ciudad.

Entre los modelos urbanos que más inspiran este cambio destaca la “ciudad de los 15 minutos”, una idea que propone que todo lo esencial —trabajo, educación, salud, ocio y naturaleza— esté al alcance de un paseo o un breve trayecto en bicicleta.

No se trata solo de proximidad física, sino de reconectar con el entorno, recuperar el tiempo y reducir la huella ambiental de nuestros desplazamientos.

 

Infraestructura: la base de una ciudad habitable

Para hacer realidad una ciudad de los 15 minutos, no basta con planificar desde el plano urbanístico: hay que construir desde el detalle.
Una infraestructura bien diseñada mejora la movilidad, reduce el impacto ambiental y crea espacios que invitan a permanecer.

Acciones concretas que marcan la diferencia:

  1. Pavimentos accesibles y confortables

    • Utilizar materiales de alta durabilidad y bajo mantenimiento.

    • Incorporar soluciones drenantes y permeables que ayuden a gestionar el agua de lluvia y reduzcan el riesgo de inundaciones.

    • Diseñar superficies continuas y seguras para peatones y ciclistas.

  2. Carriles bici conectados y bien integrados

    • Priorizar redes continuas que unan barrios y equipamientos clave.

    • Proteger los tramos más vulnerables y fomentar la movilidad activa.

    • Incorporar elementos de señalización, iluminación y mobiliario complementario.

  3. Mobiliario urbano que invite a quedarse

    • Bancos, jardineras y papeleras que combinen funcionalidad y estética.

    • Uso de materiales reciclados o reciclables, favoreciendo la economía circular.

    • Espacios que fomenten el encuentro, el descanso y la identidad local.

  4. Naturaleza integrada

    • Aumentar las zonas verdes y los sistemas de sombra.

    • Incorporar vegetación en plazas, calles y fachadas para mejorar el confort térmico.

    • Favorecer soluciones basadas en la naturaleza que conecten a las personas con su entorno.

 

El futuro se construye paso a paso

En Montalbán y Rodríguez creemos que la calidad urbana nace del compromiso con los materiales, el diseño y la sostenibilidad. Cada pavimento drenante, cada banco o elemento prefabricado forma parte de una visión compartida: crear ciudades más humanas, bellas y funcionales.

 

Porque planificar una ciudad es pensar en el mañana sin olvidar el presente.


Y cada acción —por pequeña que parezca— nos acerca a ese objetivo: una ciudad pensada a escala humana, donde todo esté a 15 minutos de nuestra vida cotidiana. 

Te ha gustado este artículo
¡compártelo!

Entradas relacionadas