¿Cómo se fabrican los bordillos de hormigón? Proceso y ventajas principales

Los bordillos de hormigón son elementos fundamentales del pavimento y del diseño urbano, ya que delimitan y definen los diferentes espacios dentro de la vía pública. Aunque su presencia suele pasar inadvertida, cumplen una función esencial en la separación de zonas peatonales, calzadas y áreas ajardinadas.

Además de su valor estético, los bordillos garantizan la seguridad de los peatones y favorecen el drenaje de aguas pluviales, contribuyendo al orden y la funcionalidad del espacio público.

 

¿Qué función cumplen los bordillos en el espacio público?

El bordillo tiene como misión separar, contener y organizar los distintos ámbitos de la vía pública. Actúa como una barrera física que impide la invasión de vehículos en las aceras, protegiendo a los peatones y previniendo accidentes.
Asimismo, encauza el flujo de aguas pluviales hacia los sumideros, evitando inundaciones y facilitando la gestión del drenaje urbano.

En parques y jardines, los bordillos de hormigón ayudan a delimitar praderas y zonas ajardinadas, manteniendo el orden visual y estructural del entorno.
En definitiva, estos elementos no solo contribuyen a la seguridad vial, sino también a la organización y estética del espacio urbano.

 

Beneficios de los bordillos de hormigón frente a otros materiales

El hormigón es el material más utilizado en la fabricación de bordillos, gracias a sus múltiples ventajas:

  • Resistencia y durabilidad: El hormigón soporta impactos y condiciones climáticas extremas, conservando su integridad durante años.

  • Bajo mantenimiento: No requiere tratamientos especiales frente a la humedad o los cambios de temperatura, lo que reduce los costes de mantenimiento.

  • Versatilidad: Elementos de diferentes formas y acabados, adaptándose a todo tipo de proyectos urbanos.

 

Fases del proceso de fabricación de los bordillos de hormigón

  1. Dosificación de materiales:
    Selección y medición precisa de las materias primas (cemento, áridos, aditivos y agua) según la fórmula de mezcla establecida.

  2. Mezclado del hormigón:
    Combinación homogénea de los materiales para obtener una masa con la consistencia, trabajabilidad y resistencia requeridas.

  3. Moldeado:
    Vertido del hormigón fresco en moldes mediante máquinas bloqueras (automáticas o ponedoras), que compactan la mezcla por vibración o presión para dar forma al bordillo.

  4. Desmoldeo:
    Extracción de las piezas recién moldeadas, que conservan su forma inicial pero aún no han alcanzado su resistencia definitiva.

  5. Curado:
    Mantenimiento de los bordillos en condiciones controladas de humedad y temperatura para permitir la hidratación del cemento. Este proceso puede durar entre 24 y 48 horas en su fase inicial y hasta 28 días para alcanzar la resistencia final.

  6. Control de calidad:
    Verificación de las dimensiones, resistencia y acabado superficial de cada pieza, asegurando que cumpla con las normas técnicas y de durabilidad exigidas en los proyectos de urbanización.

 

Tipos de bordillos según su aplicación

La fabricación de bordillos de hormigón ofrece una amplia variedad de modelos adaptados a diferentes usos urbanos:

  • Bordillos para aceras: Separan la calzada de la zona peatonal, mejorando la seguridad vial.

  • Bordillos jardineros: Delimitan áreas verdes y ayudan a mantener el orden en parques y zonas ajardinadas.

  • Bordillos montables y vados: Permiten el paso de vehículos o peatones en accesos, favoreciendo la accesibilidad.

  • Bordillos rigola: Elementos destinados a canalizar y conducir el agua de lluvia hacia los sistemas de drenaje, evitando encharcamientos y mejorando la evacuación. Son esenciales en el diseño de sistemas de drenaje urbano sostenible.

  • Bordillos de transición: Se emplean para conectar diferentes tipos de bordillos o pavimentos, asegurando una unión continua y funcional entre zonas de distinta cota o uso. 

  • Bordillos de carril bici: Diseñados específicamente para separar y proteger los carriles destinados a bicicletas, garantizan una circulación segura y diferenciada entre ciclistas, peatones y vehículos. Su perfil bajo y bordes redondeados facilitan la transición entre zonas y evitan accidentes.

 

Cada tipo de bordillo de hormigón se diseña conforme a las especificaciones técnicas del proyecto y la normativa urbanística local, garantizando resistencia, durabilidad y una integración estética con el espacio público.

 

Compromiso con la calidad y la innovación

En Montalbán y Rodríguez somos especialistas en la fabricación de bordillos de hormigón con los más altos estándares de calidad. Nuestro compromiso con la innovación, la sostenibilidad y la eficiencia nos permite ofrecer soluciones resistentes, duraderas y adaptadas a cada entorno urbano.

Si buscas bordillos de hormigón de calidad para tu proyecto de urbanización o pavimentación, contáctanos y descubre cómo podemos ayudarte a crear espacios públicos funcionales, seguros y duraderos.

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